Para escribir sobre "Frankenstein", la última adaptación, escrita y dirigida por Guillermo del Toro, voy a empezar por el final. Y es que la mayoría de críticas u opiniones que he leído sobre esta cinta son opuestas: o bien es considerada una obra maestra del género fantástico o es denostada como una película de una calidad infame, indigna adaptación y, sobre todo, sacrílega por robar el espíritu de la historia y personajes nacidos de Mary Shelley. Pues bien, yo me quedo exactamente en el medio de esas dos vertientes: me ha gustado, tampoco es que me haya entusiasmado, y no me ha parecido ni mucho menos una mala película.
Entre las virtudes que encuentro en "Frankenstein", la más obvia es la cuidada fotografía y escenografía, con un aspecto visual deslumbrante y una estética gótica muy actual.